Resistir y reaccionar me obligan a hacer lo que no quiero hacer. La reacción hace lo que los demás quieren que se haga.
Yo confundí y confundo los hechos con la reacción. Yo le adjudiqué, supuse intención y mala intención a los hechos que no pude enfrentar adecuadamente, que no comprendí, que me derrotaron y con los que perdí.
¿Puedo yo darme cuenta las consecuencias de confundir reacción con acción?
Yo reacciono frente a un hecho y no me doy cuenta que el problema está en la reacción y no en el hecho.
Es mi reacción la que produce resultados terribles y no los hechos en los que trato de justificarme, explicarme.
El movimiento-reacción es uno sólo y el mismo: querer saber y/o creer que se sabe. Renunciando querer saber la vida es el “reino de los cielos”.
El hecho es inerte y exterior a uno. La reacción es el hecho en uno, vivificando lo exterior en uno.
Carlos Silva.
DARSE CUENTA. Carlos Silva
¿Puedo yo darme cuenta en el corazón?
¿Por qué yo no me doy cuenta que soy yo?
Uno cree que el no darse cuenta, mejor dicho que el aparentar no darse cuenta, da una gran ganancia.
Puede hacer cantidad de cosas que sino no podría hacer. Se gana tiempo para uno en relación a lo que quieren los demás.
Pero todo esto, tan superficial, hace que uno no se de cuenta más de sí mismo.
Darse cuenta de las implicancias y consecuencias del decidir, es la expresión de la inteligencia. En esto no hay cálculo, ni valorización, ni tiempo. El uno es la negación total del otro.
Es indescriptible el precio que se paga cada instante en que uno no se da cuenta de si.
Darse cuenta es algo totalmente diferente, y la mente nunca lo podrá sustituir.
En el darse cuenta no hay un experimentador separado de la cosa experimentada.
Yo soy la cosa en sí.
En el prever, anticipar, representar, proyectar, imaginar, mentalizar, visualizar, hay siempre un observador, un
experimentador temeroso y separado de la cosa experimentada.
¿Puedo darme cuenta yo las consecuencias de confundir el darse cuenta con el reconocer?
¿Puedo?, quiere decir poder. ¿Quiero?, quiere decir deseo. Primero renuncio al poder y después deseo. Esta es la inteligencia del ego.
¿Puedo yo darme cuenta?
¿Quiero yo darme cuenta?
¿Puedo yo darme cuenta de las consecuencias de no darme cuenta que yo soy yo?
¿Puedo yo darme cuenta de las consecuencias de no darme cuenta que estoy solo?
¿Por qué yo no puedo concebir, admitir, reconocer, ver que yo soy yo y que estoy solo?
Yo temo que los demás se den cuenta que yo me doy cuenta.
Temiendo que los demás se den cuenta que yo me doy cuenta, es que simulo no darme cuenta. Así renuncio a darme cuenta. Así aprendí a no darme cuenta.
Yo temo que los demás se den cuenta de lo que yo hago. Pero sólo yo puedo darme cuenta de lo que yo vivo.
Yo creo que son los demás que me espían, sin embargo soy yo que me doy cuenta. En realidad soy yo que huyo y me escondo de mi.
Yo me doy cuenta que los demás en mi soy yo.
Yo proyecto las imágenes de los demás en mí, para evitar que los demás me vean.
Yo proyecto las imágenes de los demás en mi para que los demás no me vean.
¿Dónde yo creo que proyecto las imágenes de los demás?
¿Dónde yo creo que hiero a los demás?
¿Dónde yo creo que castigo a los demás?
¿Dónde yo creo que modifico a los demás?
Creemos defendernos de los demás y nos engañamos a nosotros mismos.
¿Puedo darme cuenta las consecuencias de traicionarme para mostrar que yo no soy yo y que no importa?
¿Puedo darme cuenta las consecuencias de ponerme en el lugar de los demás para aparentar que yo no soy yo?
¿Puedo darme cuenta las consecuencias de separarme y no darme cuenta mas quien soy yo?
¿Puedo darme cuenta las implicancias y consecuencias de temer el dolor?
¿Puedo darme cuenta las implicancias y consecuencias de no darme cuenta que estoy sólo?
¿Puedo darme cuenta las implicancias y consecuencias de imaginar a los demás y no darme cuenta que imagino?
¿Puedo darme cuenta las implicancias y consecuencias de imaginar, suponer, proyectar y no darme cuenta que soy yo que lo hago?
¿Puedo yo darme cuenta las consecuencias de agarrarme a las imágenes y nombres?
¿Puedo darme cuenta las consecuencias de no querer darme cuenta que yo soy yo?
¿Puedo darme cuenta yo que las consecuencias del querer saber las sufro yo?
¿Puedo darme cuenta yo que las consecuencias de toda curiosidad la sufro yo?
El separarme produce la ilusión de no sufrir las consecuencias de los propios pensamientos y acciones.
Yo sufro, y el temor al sufrir me separa de mí, aparentando separarme del dolor.
El temor a los demás me separa de mí para ponerme en el lugar de los demás.
Yo me separo de mí, para obligar a los demás a que se den cuenta de mí.
¿No será más fácil aprender a no separarme y darme cuenta yo de lo que quiero que se den cuenta los demás?
Carlos Silva.
¿Por qué yo no me doy cuenta que soy yo?
Uno cree que el no darse cuenta, mejor dicho que el aparentar no darse cuenta, da una gran ganancia.
Puede hacer cantidad de cosas que sino no podría hacer. Se gana tiempo para uno en relación a lo que quieren los demás.
Pero todo esto, tan superficial, hace que uno no se de cuenta más de sí mismo.
Darse cuenta de las implicancias y consecuencias del decidir, es la expresión de la inteligencia. En esto no hay cálculo, ni valorización, ni tiempo. El uno es la negación total del otro.
Es indescriptible el precio que se paga cada instante en que uno no se da cuenta de si.
Darse cuenta es algo totalmente diferente, y la mente nunca lo podrá sustituir.
En el darse cuenta no hay un experimentador separado de la cosa experimentada.
Yo soy la cosa en sí.
En el prever, anticipar, representar, proyectar, imaginar, mentalizar, visualizar, hay siempre un observador, un
experimentador temeroso y separado de la cosa experimentada.
¿Puedo darme cuenta yo las consecuencias de confundir el darse cuenta con el reconocer?
¿Puedo?, quiere decir poder. ¿Quiero?, quiere decir deseo. Primero renuncio al poder y después deseo. Esta es la inteligencia del ego.
¿Puedo yo darme cuenta?
¿Quiero yo darme cuenta?
¿Puedo yo darme cuenta de las consecuencias de no darme cuenta que yo soy yo?
¿Puedo yo darme cuenta de las consecuencias de no darme cuenta que estoy solo?
¿Por qué yo no puedo concebir, admitir, reconocer, ver que yo soy yo y que estoy solo?
Yo temo que los demás se den cuenta que yo me doy cuenta.
Temiendo que los demás se den cuenta que yo me doy cuenta, es que simulo no darme cuenta. Así renuncio a darme cuenta. Así aprendí a no darme cuenta.
Yo temo que los demás se den cuenta de lo que yo hago. Pero sólo yo puedo darme cuenta de lo que yo vivo.
Yo creo que son los demás que me espían, sin embargo soy yo que me doy cuenta. En realidad soy yo que huyo y me escondo de mi.
Yo me doy cuenta que los demás en mi soy yo.
Yo proyecto las imágenes de los demás en mí, para evitar que los demás me vean.
Yo proyecto las imágenes de los demás en mi para que los demás no me vean.
¿Dónde yo creo que proyecto las imágenes de los demás?
¿Dónde yo creo que hiero a los demás?
¿Dónde yo creo que castigo a los demás?
¿Dónde yo creo que modifico a los demás?
Creemos defendernos de los demás y nos engañamos a nosotros mismos.
¿Puedo darme cuenta las consecuencias de traicionarme para mostrar que yo no soy yo y que no importa?
¿Puedo darme cuenta las consecuencias de ponerme en el lugar de los demás para aparentar que yo no soy yo?
¿Puedo darme cuenta las consecuencias de separarme y no darme cuenta mas quien soy yo?
¿Puedo darme cuenta las implicancias y consecuencias de temer el dolor?
¿Puedo darme cuenta las implicancias y consecuencias de no darme cuenta que estoy sólo?
¿Puedo darme cuenta las implicancias y consecuencias de imaginar a los demás y no darme cuenta que imagino?
¿Puedo darme cuenta las implicancias y consecuencias de imaginar, suponer, proyectar y no darme cuenta que soy yo que lo hago?
¿Puedo yo darme cuenta las consecuencias de agarrarme a las imágenes y nombres?
¿Puedo darme cuenta las consecuencias de no querer darme cuenta que yo soy yo?
¿Puedo darme cuenta yo que las consecuencias del querer saber las sufro yo?
¿Puedo darme cuenta yo que las consecuencias de toda curiosidad la sufro yo?
El separarme produce la ilusión de no sufrir las consecuencias de los propios pensamientos y acciones.
Yo sufro, y el temor al sufrir me separa de mí, aparentando separarme del dolor.
El temor a los demás me separa de mí para ponerme en el lugar de los demás.
Yo me separo de mí, para obligar a los demás a que se den cuenta de mí.
¿No será más fácil aprender a no separarme y darme cuenta yo de lo que quiero que se den cuenta los demás?
Carlos Silva.
Dr Mario Alonso Puig sobre funcionamiento del cerebro
Psiconeuroinmunobiología.
El efecto de las palabras no dichas…
Entrevista al Dr. MARIO ALONSO PUIG. Cirujano
Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid.
Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico.
Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa).
ENTRENAR
Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia:
Son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.
"Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando". Hay que entrenar esa mente.
-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?
-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.
-¿Psiconeuroinmunobiología?
-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.
-¿De qué se trata?
-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo en un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.
-¿Qué tipo de cambios?
-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.
-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?
-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.
-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?
-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente -no más razonable- llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.
-¿Dice que no hay que ser razonable?
-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el por qué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.
-Exagera.
-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.
-Más recursos...
-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.
-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?
-Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica. Ahora sabemos que es literal: "Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".
-¿Seguro que no exagera?
-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.
-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?
-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.
-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite:
La percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.
-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
-El miedo nos impide salir de la zona de confort; tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.
-La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.
-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, si no sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.
-Deme alguna pista.
-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.
-Ver lo que hay y aceptarlo.
-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste, persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.
"SEAMOS EL CAMBIO QUE QUEREMOS VER EN EL MUNDO"
M. Gandhi
Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa.
Tal como es tu deseo es tu voluntad.
Tal como es tu voluntad son tus actos.
Tal como son tus actos es tu destino.
Brihadaranyaka Upanishad
El efecto de las palabras no dichas…
Entrevista al Dr. MARIO ALONSO PUIG. Cirujano
Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid.
Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico.
Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa).
ENTRENAR
Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia:
Son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.
"Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando". Hay que entrenar esa mente.
-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?
-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.
-¿Psiconeuroinmunobiología?
-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.
-¿De qué se trata?
-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo en un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.
-¿Qué tipo de cambios?
-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.
-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?
-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.
-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?
-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente -no más razonable- llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.
-¿Dice que no hay que ser razonable?
-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el por qué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.
-Exagera.
-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.
-Más recursos...
-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.
-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?
-Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica. Ahora sabemos que es literal: "Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro".
-¿Seguro que no exagera?
-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.
-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?
-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.
-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite:
La percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.
-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
-El miedo nos impide salir de la zona de confort; tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.
-La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.
-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, si no sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.
-Deme alguna pista.
-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos "voy a hacer esto" y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.
-Ver lo que hay y aceptarlo.
-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste, persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.
"SEAMOS EL CAMBIO QUE QUEREMOS VER EN EL MUNDO"
M. Gandhi
Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa.
Tal como es tu deseo es tu voluntad.
Tal como es tu voluntad son tus actos.
Tal como son tus actos es tu destino.
Brihadaranyaka Upanishad
de Rumi.
No tienes ni idea de cuánto
me he esforzado en encontrar
un regalo para Ti.
Nada parecía adecuado.
¿Qué sentido tiene
llevar oro
a una mina de oro,
o agua, al Océano?
Todo lo que traía era
como llevar especias al Oriente.
No era un bien darTe
mi corazón
y mi alma,
Porque Tú ya los tienes,
Así pues,
Te he traído un espejo.
Mírate a Ti mismo
Y recuérdame.
Rumi
me he esforzado en encontrar
un regalo para Ti.
Nada parecía adecuado.
¿Qué sentido tiene
llevar oro
a una mina de oro,
o agua, al Océano?
Todo lo que traía era
como llevar especias al Oriente.
No era un bien darTe
mi corazón
y mi alma,
Porque Tú ya los tienes,
Así pues,
Te he traído un espejo.
Mírate a Ti mismo
Y recuérdame.
Rumi
Palabras sioux...
Los seres de la tierra son el aire y el mar y las llanuras incansables,
el río tumultuoso que desciende, lleno de ojos y aletas,
y las arduas montañas con cumbres coronadas de voces,
y ese enardecido señor de luz que murmura en la hoguera.
Hemos venido un día para verlos.
¿Cómo podría la chispa ser la dueña del fuego?
Un día para verlos...
Giro del aire verde en la arboleda,
bordes de cascabel del mar inmenso,
luz de atardecer en cada hierba, en las brillantes antenas de la hormiga,
agua incesante y viva cuyas escamas son fragmentos del cielo,
altos riscos con flores donde se rasgan los vientos violentos,
y en la noche, en el tronco que arde junto al mar, la cabellera de las chispas.
¿Cómo puede ser mía la llanura?
Ella es dueña de mi rumbo y mis huesos.
Ella es la realidad que permanece, y danzan en su pecho lo alegres fantasmas.
Un día de altas magias para ver
las altas construcciones del viento,
los indecisos ciervos del cielo,
los bisontes que se deshacen en largos peces,
y el amor de ojos de vino temblando junto a los ríos más temibles,
y los íntimos bosques susurrantes de enigmas.
Ven, y humedece tus pupilas en este mar distante,
piensa en los rumbos de tu mente mirando la víbora sutil en la que no hay nada maligno,
pide permiso al manantial para beber en sus aguas tranquilas,
y canta tu gratitud a solas, cuando cabalgues buscando las moras silvestres.
Es de noche, encendamos fogatas en las cumbres,
pronto va a terminar este relámpago
y aún no han acabado de decirnos todos sus hondos recuerdos
la piedra y las estrellas.
el río tumultuoso que desciende, lleno de ojos y aletas,
y las arduas montañas con cumbres coronadas de voces,
y ese enardecido señor de luz que murmura en la hoguera.
Hemos venido un día para verlos.
¿Cómo podría la chispa ser la dueña del fuego?
Un día para verlos...
Giro del aire verde en la arboleda,
bordes de cascabel del mar inmenso,
luz de atardecer en cada hierba, en las brillantes antenas de la hormiga,
agua incesante y viva cuyas escamas son fragmentos del cielo,
altos riscos con flores donde se rasgan los vientos violentos,
y en la noche, en el tronco que arde junto al mar, la cabellera de las chispas.
¿Cómo puede ser mía la llanura?
Ella es dueña de mi rumbo y mis huesos.
Ella es la realidad que permanece, y danzan en su pecho lo alegres fantasmas.
Un día de altas magias para ver
las altas construcciones del viento,
los indecisos ciervos del cielo,
los bisontes que se deshacen en largos peces,
y el amor de ojos de vino temblando junto a los ríos más temibles,
y los íntimos bosques susurrantes de enigmas.
Ven, y humedece tus pupilas en este mar distante,
piensa en los rumbos de tu mente mirando la víbora sutil en la que no hay nada maligno,
pide permiso al manantial para beber en sus aguas tranquilas,
y canta tu gratitud a solas, cuando cabalgues buscando las moras silvestres.
Es de noche, encendamos fogatas en las cumbres,
pronto va a terminar este relámpago
y aún no han acabado de decirnos todos sus hondos recuerdos
la piedra y las estrellas.
Verdadera maestría - Lao Tse
¿Piensas que puedes clarificar tu mente sentándote constantemente en meditación silenciosa? Esto hace que tu mente sea estrecha, no que esté clara. La conciencia integral, es fluida y adaptable, está presente en todos los lugares y en todos los tiempos.
Eso es verdadera meditación. ¿Quién puede alcanzar la claridad y la simplicidad por huir del mundo? El Tao es claro y simple, y no huye del mundo. ¿Por qué no te limitas sencillamente a honrar a tus padres, amar a tus hijos, ayudar a tus hermanos y hermanas, ser leal con tus amigos, cuidar de tu pareja con devoción, completar tu trabajo de forma
cooperativa, alegre, asumir la responsabilidad de los problemas, practicar la virtud sin exigirla primero a los demás, y comprender las verdades supremas, pero manteniendo una forma ordinaria de proceder?
Eso sería verdadera claridad, verdadera simplicidad,
verdadera maestría.
Lao Tsé - Hua Hu Ching (estracto).
Eso es verdadera meditación. ¿Quién puede alcanzar la claridad y la simplicidad por huir del mundo? El Tao es claro y simple, y no huye del mundo. ¿Por qué no te limitas sencillamente a honrar a tus padres, amar a tus hijos, ayudar a tus hermanos y hermanas, ser leal con tus amigos, cuidar de tu pareja con devoción, completar tu trabajo de forma
cooperativa, alegre, asumir la responsabilidad de los problemas, practicar la virtud sin exigirla primero a los demás, y comprender las verdades supremas, pero manteniendo una forma ordinaria de proceder?
Eso sería verdadera claridad, verdadera simplicidad,
verdadera maestría.
Lao Tsé - Hua Hu Ching (estracto).
¿Tiene corazón este camino? Carlos Castaneda
“Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos.
Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición.
Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada.
Sólo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no hay afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice.
Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición.
Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo. Mi benefactor me habló de ella una vez cuando yo era joven, y mi sangre era demasiado vigorosa para que yo la entendiera, Ahora sí la entiendo.
Te diré cuál es: ¿tiene corazón este camino?
Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi propia vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte.
Ahora tiene sentido la pregunta de mi benefactor, ¿Tiene corazón este camino?
Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve.
Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida.
Uno te hace fuerte; el otro te debilita.”
Carlos Castaneda en “Las enseñanzas de Don Juan”
Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición.
Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada.
Sólo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no hay afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice.
Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición.
Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo. Mi benefactor me habló de ella una vez cuando yo era joven, y mi sangre era demasiado vigorosa para que yo la entendiera, Ahora sí la entiendo.
Te diré cuál es: ¿tiene corazón este camino?
Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi propia vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte.
Ahora tiene sentido la pregunta de mi benefactor, ¿Tiene corazón este camino?
Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve.
Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida.
Uno te hace fuerte; el otro te debilita.”
Carlos Castaneda en “Las enseñanzas de Don Juan”
Medicina Bioenergética. Entrevista al Dr.J Carvajal
Entrevista al Dr. Jorge Carvajal
Médico Cirujano de la U. de A.
Pionero de la Medicina Bioenergética
Marzo 10, 2009
¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende.
En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.
La Salud y Las Emociones
¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional.
Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas.
El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.
¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.
Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.
¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmació n, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.
¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas.
La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.
¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.
¿Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno. Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.
¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
¡Qué difícil! Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto. Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.
¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.
¿ Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado. Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida. Cada vez más personas sufren ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.
¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera.
La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el "debería ser", y no somos ni lo uno ni lo otro. El estrés es otro de los males de nuestra época.
El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar. Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie.
El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.
¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior.
Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.
¿Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.
Vivir el Presente
¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.
¿Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.
¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?
El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora.
El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena. En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. A hora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil. Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama.
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor. pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad. Pero a veces nos sentimos atados a un amor. Si el amor conduce a la dependencia es Eros.
Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego. Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.
¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate..
Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor.
Si te amas, vas a encontrar el amor, si no, el vacío, pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti.
La clave entonces es amarse a sí mismo y al prójimo como a ti mismo.
Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro.
Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar y la vida es una corriente de transformación permanente.
Médico Cirujano de la U. de A.
Pionero de la Medicina Bioenergética
Marzo 10, 2009
¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende.
En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.
La Salud y Las Emociones
¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional.
Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas.
El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.
¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.
Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.
¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmació n, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.
¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas.
La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.
¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.
¿Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno. Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.
¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
¡Qué difícil! Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto. Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.
¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.
¿ Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado. Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida. Cada vez más personas sufren ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.
¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera.
La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el "debería ser", y no somos ni lo uno ni lo otro. El estrés es otro de los males de nuestra época.
El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar. Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie.
El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.
¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior.
Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.
¿Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.
Vivir el Presente
¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.
¿Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.
¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?
El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora.
El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena. En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. A hora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil. Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama.
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor. pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad. Pero a veces nos sentimos atados a un amor. Si el amor conduce a la dependencia es Eros.
Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego. Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.
¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate..
Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor.
Si te amas, vas a encontrar el amor, si no, el vacío, pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti.
La clave entonces es amarse a sí mismo y al prójimo como a ti mismo.
Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro.
Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar y la vida es una corriente de transformación permanente.
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